Máximo histórico de cooperación descentralizada

Se publica el Informe 2023 de Cooperación Descentralizada, un trabajo de ECOPER para la Agencia Vasca de Cooperación para el Desarrollo

La ayuda al desarrollo descentralizada (AODD) creció un 14% en 2021 y superó su techo histórico de 3.000 millones de dólares. Estos datos se recogen en el Informe 2023 de Cooperación Descentralizada junto con otros rasgos característicos de la cooperación internacional de gobiernos locales y regionales y un análisis en profundidad de sus relaciones con la sociedad civil. Éste es el segundo de una serie de informes promovidos por el Gobierno Vasco para mejorar el conocimiento y la valoración de la cooperación descentralizada.


Informe de Cooperación Descentralizada 2023

El informe se estructura de la siguiente manera. En la sección 1, se presentan los marcos teóricos-normativos sobre la participación de Gobiernos subestatales y OSC en cooperación para el desarrollo y se plantean una serie de preguntas sobre el interés de las colaboraciones entre ambos actores para la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

En la sección 2, como en el informe anterior, se presentan los resultados del análisis cuantitativo de la AODD con los últimos datos publicados por la OCDE en 2023, relativos a 2021. En esta ocasión, el análisis cuantitativo contiene un segundo nivel de análisis referido solo a la AODD canalizada a través de OSC.

En la sección 3, se describen casos que representan distintas formas de colaboración entre Gobiernos subestatales y OSC en materia de cooperación para el desarrollo.

El informe concluye con una serie de conclusiones de ambos análisis y que se detallan a continuación:

  • La ayuda descentralizada sigue creciendo en términos absolutos y relativos. Los últimos datos publicados, correspondientes a 2021, reflejan un crecimiento del 14% y la superación de su techo histórico, situado en 3.000 millones de dólares.
  • De este importe, solo el 22% es ayuda transferida efectivamente a otros países y solo el 2,5% es ayuda ejecutada mediante acuerdos de cooperación directa entre Gobiernos subestatales.
  • La mayor parte de la ayuda descentralizada internacional se canaliza a través de ONG. A pesar de ello, el marco normativo internacional sobre cooperación para el desarrollo no ha prestado atención a este fenómeno. Desde la adopción de la Agenda 2030, se ha generalizado una narrativa sobre la pertinencia de la cooperación descentralizada relacionada con las capacidades técnicas de los Gobiernos subestatales, mientras se refuerza otra narrativa mucho más política sobre la importancia de la sociedad civil en el desarrollo. Sin embargo, ambas narrativas siguen caminos separados. El Informe 2023 de cooperación descentralizada ha analizado la lógica de estas ayudas en Quebec, Ginebra, Berlín, Flandes, Bruselas, París, Barcelona, Baviera, Escocia y País Vasco, y ha identificado entre sus principales objetivos la promoción de la ciudadanía global, el fortalecimiento de las organizaciones ciudadanas del Norte y del Sur y el establecimiento de conexiones entre desarrollo local y global.
  • Los Gobiernos subestatales conocen y refuerzan el papel político de la sociedad civil organizada en el desarrollo de los países del Sur, tal y como lo argumentan la ONU, la OCDE y la UE. De hecho, además de confiarles la mayoría de su ayuda internacional, el principal subsector en el que encuadran esta colaboración es ‘sociedad civil y gobernanza’. Además, es un rasgo distintivo de la mayoría de los casos estudiados el objetivo de reforzar las OSC del Norte y su base social, así como los lazos entre OSC del Norte y del Sur.
  • Son pocos los donantes subestatales que recurren a la modalidad de financiación básica para el fortalecimiento de la sociedad civil en el Norte y el Sur, en línea con las recomendaciones de la OCDE. No obstante, algunos esquemas de financiación de proyectos incorporan planteamientos similares a los programas de financiación básica.
  • Los donantes que apuestan por marcos de cooperación propios y buscan en las ONG socias técnicas para geografías y sectores de intervención específicos, también aprovechan el valor añadido de las OSC para incorporar el enfoque basado en derechos humanos a las políticas locales que apoyan y para establecer lazos duraderos entre sociedades.
  • Otro rasgo característico de la cooperación descentralizada es su capilaridad. Gracias a su cercanía a la ciudadanía pueden apoyan numerosas y diversas organizaciones ciudadanas extendidas a lo largo de todo el territorio mejor que la cooperación centralizada. Esto redunda en un mayor arraigo de la cooperación internacional en la sociedad, el fomento de la ciudadanía global y la conexión de lo local y lo global. Además, la cooperación descentralizada dedica a la educación global un porcentaje de ayuda diez veces mayor que la cooperación centralizada.
  • En definitiva, la cooperación descentralizada se podría describir como una cooperación cosmopolita. Resulta pertinente incorporar al marco normativo internacional una nueva narrativa sobre cooperación descentralizada más política. Esta narrativa debería poner en valor su cercanía a la ciudadanía, su alianza con el sector de las ONG y su capilaridad para promover el ejercicio activo de la ciudadanía global.